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Villahermosa.- De nueva cuenta el crimen organizado volvió a asestar un fuerte golpe al estado, pues cobardemente asesinaron a un comandante de la policía preventiva de Comalcalco a su esposa e hijos,a una prima hermana, dos sobrinos y una vecina. Este horrendo crimen que vuelve a tocar las fibras mas sensibles de toda la comunidad Tabasqueña se suscitó en la ranchería la Piedra cuarta Sección perteneciente al municipio de Cunduacán. En dicho lugar habitaba el agente policiaco preventiva Baldomero García Rodríguez de 41 años de edad quien se encontraba al lado de su esposa Amparo de Jesús Tiquet Pérez de 38 años. El comandante esta en una hamaca y observaba como su hijo Alejandro de nueve años de edad estaba jugando con su sobrina Nancy Lizbany de siete años. Su otro hijo, el mayor, de nombre Luis Gustavo de 16 años estaba en una de las recamaras. En la vivienda de al lado esta su prima hermana de nombre Flor de Maria Adorno Rodríguez cuidando a su hijo Bryan García; para ellos este 14 de mayo era un día común y corriente. Pero seis sujetos irrumpieron la tranquilidad de estos hogares, pues llegaron a bordo de una camioneta color blanca tipo pick-up y sin matricula y con toda la calma del mundo descendieron del vehículo. Estos sujetos portaban rifles de alto poder de las cuales era conocidas como cuernos de chivo y AR-15, iban bien armados y con una sola misión darle muerte al agente policiaco. Se fueron directamente sobre la humanidad del comandante a quien no le dieron tiempo ni siquiera de bajarse de la hamaca, lo mataron con saña. Pero los sicarios no solamente descargaron las armas de fuego contra el agentes; si no que, dieron muerte a los dos infantes que estaban en el patio, luego se metieron a la casa para matar a la señora amparo. Buscaron en las demás habitaciones, encontraron la joven de 16 años quien intento esconderse, también le dieron muerte; no encontraron más personas. Pero las ordenes eran no dejar testigos, por ello se metieron a la otra casa donde la primera hermana del policía de Comalcalco y el pequeño Bryan de cuatro años fueron sádicamente asesinados. Por desgracia el accionar de las armas, llamo la atención de una vecina de nombre Adela Pérez López quien salió de su domicilio a ver lo que pasaba. Esta señora al ver lo ocurrido grito, algo que llamó la atención de los sicarios y sencillamente dispararon contra ella. Al concluir sus trabajo, estos matones se dieron a la fuga, se internaron por caminos vecinales con dirección hacía Comalcalco, de ellos nada se sabe hasta el momento. Ante esto la incertidumbre se hizo presente en el lugar, los demás vecinos dieron aviso a las autoridades, a la cruz roja, al ejercito; a todos, para que acudieran a auxiliar a la familia. Preventivos de Cunduacán de Comalcalco y Cruz roja fueron los que acudieron al lugar de los hechos. Los paramédicos solamente pudieron ayudar adoña Adela Pérez quien tenía impactos de bala de gravedad pero aun contaba con signos vitales. Pero para su mala fortuna esta señora pereció en el hospital regional de Cunduacán. El operativo no se hizo esperar, en menso de 20 minutos, la zona estaba rodeado por militares, efectivos del grupo especial de operaciones, policías ministeriales y efectivos de la secretaría de seguridad pública. También llegaron las fuerzas de apoyo de la policía federal y representantes de los medios de comunicación, todos para confirmar lo que estaba pasando en dicho lugar. Los efectivos policiacos no deseaban decir nada, el asesinato realizado otra vez contra menores de edad enardecía el corazón de los presentes. El pueblo también había enmudecido, pues pocos eran los que quieran hablar con los agentes policiacos, pocos se limitaban a contar lo ocurrido. El área fue acordonada en su totalidad, solamente personal autorizado podía ingresar, peritos criminalistas comenzaron a recoger cada uno de los cartuchos percutidos que dieron muerte a esta familia Se tomaron muestras de los casquillos de balas percutidos; se dijo habían de pistolas 9 milímetros y .380, además de que fue evidente la utilización de fusiles de asalto AR-15 y los llamados “Cuernos de Chivo”. Extraoficialmente se dijo que las víctimas presentaron entre 4 y 10 impactos de bala, aunque el comandante recibió al menos unos 35 balazos en todo el cuerpo. De hecho, se dijo que fueron más de 140 los casquillos percutidos que fueron asegurados en toda la escena de los crímenes, de hecho, la unidad Volkswagen propiedad del comandante, presentó doce impacto de bala en la carrocería. Los operativos se mantienen y se trata de dar con la unidad en donde los criminales escaparon y que aparentemente se internaron en la zona de la Chontalpa, especialmente en los municipios de Comalcalco y Paraíso en donde fuerzas federales y militares, mantienen un férreo dispositivo de seguridad para tratar de dar con ellos.
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